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Semana de la Lactancia Materna

Esta semana en casi todos los blogs de mamis y papis, y medios de comunicación en los que se hable de bebés y crianza se habla de La semana mundial de la Lactancia Materna.  
He leído post maravillosos y nutritivos, con muchísima información, familias a las que les ha ido fenomenal desde el principio y familias que han sufrido un calvario desde el principio.


Hace unos días yo describí mi experiencia con Oli y Nuestra Lactancia Materna,  fue por demás maravillosa, deliciosa, llena de amor. Pero también fue difícil, trasnochera y agotadora.  Y creo que muchos coincidimos en que la constancia y la paciencia es el mejor aliado durante este proceso, y yo insisto en que es nuestro hijo nuestro mejor maestro, en muchos de los post que leí en los que la madre ha tenído "problemas" han estado rodeadas de comentarios, de sugerencias, de libros, de pediatras, de abuelos, suegras, amigas, etc.  Y aunque pongo el pin sobre el "apoyo a las madres que amamantan" me permito explicar mi punto de vista sobre ese apoyo.  
El apoyo gubernamental debería enfocarse en permitir una real conciliación laboral con la vida familiar, no que la madre tenga que salir corriendo a dejar a su hijo en una guardería a los 4 meses de nacido, empezar a darle biberones o a sacarse la leche en frasquitos apurada para darle por la noche todo lo más que puedan de si mismas, todas sabemos que la teta no sólo es alimentación, es medicina, es consuelo, es amor, es placer, y eso no se puede guardar en un frasquito.  Y no estoy criticando a las madres porque tienen que recurrir a esto, sino porque ante esto, nos autoconsolamos pensando "bueno pero tan poco es tan malo".  No, no es tan malo... pero tampoco es tan bueno, y si nosotras no exigimos, no tendremos, porque los gobiernos "pasan" olímpicamente de esta necesidad.  No están interesados en críar seres humanos felices, que en definitiva serán quienes crearán una sociedad sana más adelante, sino seres que cada día encajen mejor en el mundo como está.
El apoyo de los blogs de madres son especialmente positivos cuando hay tantas dudas, y resulta que no sólo tú has pasado por eso, sino que en algún lugar del mundo hay muchas más como tú, pasando por lo mismo, teniendo miedos y expectativas de que será como lo vieron en la película de Jenifer López y se frustran porque no es así. Las organizaciones sobre lactancia son un gran apoyo cuando está fallando la técnica, muchas no sabíamos al principio que la postura es lo que permitirá que el bebé amamante sin que la madre sufra. 
Y el apoyo de los pediatras, (como agradezco no tener que ir frecuentemente a uno de estos "especialistas") creo que antes de apoyar deberían sentarse a estudiar y a ponerse al día y de acuerdo entre ellos sobre lo que es la lactancia materna.  Que opiniones tan dispares, que desorientados, y que desinformados están muchos de ellos sobre este tema en particular.  Se salvan algunos, pero en general más que orientar, pareciera que su labor es todo lo contrario.  O mejor dicho, realmente se debería acudir a un pediatra cuando hay una condición de salud, una enfermedad, y la lactancia no lo es. Pero siempre oímos la frase, "ante cualquier duda acuda a su pediatra", y no estoy de acuerdo.  Para esto deberían existir otro tipo de especialistas, como las matronas, pero éstas acompañan sólo durante el embarazo, y su información y servicio debería abarcar los primeros años de vida del bebé.  
Y por sobretodo el apoyo de la familia (papá, abuelas, suegras, hermanas, tías, amigas), debería estar orientado a "te preparo la cena o te hago la colada mientras das de mamar", en lugar de estar encima de la madre diciéndole "yo lo hice así o asá".
En definitiva el apoyo de los demás es importante, pero es nuestro instinto natural quien debe guiarnos. 
Así que mi enhorabuena y palabras de ánimo a todas las familias que estén amamantando, que estén iniciando,  o que estén por iniciar el camino de amamantar a sus  hijos.  Es el mejor regalo que se pueden dar.


Lactancia Materna

Todos los bebés y todas las mamás del mundo nacen con la extraordinaria capacidad de lactar.
Cuando estaba en las últimas semanas de embarazo, tenía muchas dudas sobre la lactancia materna.  Cómo será?  Podré hacerlo?  Me dolerá?  Mi mamá siempre dijo que no nos dio pecho porque ella tenía poca leche, tampoco mi abuela, entonces, yo tampoco tendré?  Los bebés nacidos en parto natural maman mejor?  Como casi todas las madres, deseaba poder alimentar a mi pequeño y tanto mito urbano por ahí me angustiaba.  Pues nada de eso es verdad, salvo casos muy excepcionales, todas podemos.  Pero considerar cierta información durante los primeros días puede ayudar a cualquier principiante.
Primero: intentar ser paciente, porque no es un proceso que se establece y permanece así hasta el día que cumple los seis meses y supuestamente empieza la otra alimentación.  Es más bien como una carretera, con curvas, subidas y bajadas.  Hay días en los que el niño come como un desesperado, tiene más hambre que tú, según parece está asociado a ciclos de crecimiento (los llamados estirones).  Hay días que parece que no come nada y es que su sistema de succión ha evolucionado al punto que mama en tres minutos, cuando antes se tardaba media hora.  Hay días que pedirá cada tres horas (como a veces intentan meterle en la cabeza a la pobre madre algunos pediatras), y hay días que comerá cada tres minutos, y otros comerá mucho en la mañana y no te pedirá hasta la tarde.  Pero y por qué nos extraña tanto esto?  Si tomáramos nota de la hora y la cantidad que comemos normalmente, verás que nosotros actuamos igual.  Intentar regular el horario es más bien para “irlo adaptando” a los horarios de vida de los padres, quizás para que no la pase tan mal si tiene que asistir a una guardería, pero no porque el bebé lo requiera.  La realidad es que EL PECHO DEBE SER A DEMANDA, aunque pueda ser incómodo estar todo el día con las tetas disponibles, pero para eso debería ser la baja maternal (tema que tocaré en otro post).
Segundo: La técnica o postura, la vas adecuando a medida que pasan los días.  Al principio te esmeras mucho en tratar de imitar la lámina del centro de salud: la boca del bebé que abarque todo el pezón, la lengua tirando desde abajo,  su pecho contra el tuyo, su cabeza ligeramente doblada en dirección a tu cara.  A que parece un trabalenguas!!.  La postura es importante, sobre todo lo de que abarque todo el pezón,  pero es bueno relajarse y si notas que no está succionando, se acomodan un poquito.  Él sabe cómo succionar, eres tú quien tiene que aprender cómo cargarlo mientras lo hace. Y te aseguro que a medida que vas adquiriendo experiencia van amoldándose su cuerpo y el tuyo para estar más cómodos. 
Yo no compré un cojín de lactancia y me arrepentí, porque cuando el bebé es pequeñín lo cargas en un brazo, pero cuando empieza a coger peso, viene muy bien, sobre todo si pretendes dar una lactancia prolongada.  Yo le di pecho a Oli hasta los 15 meses y necesitaba ponerme algunas almohadas.  
Una postura a considerar es dar pecho acostada de lado. Los primeros meses, que se despierta varias veces durante la noche, es lo maaaasss!!  Lo recomiendo con cinco estrellas.  Yo no lo sabía y me levantaba de la cama lo cogía en brazos y me espabilaba, y cuando estaba empezando a coger el sueño.. oh, oh! ñeeeeeeeeeeeee, otra vez mamá a despertarse.  Era un ciclo eterno, cómo no iba a tener ojeras hasta el suelo? Así que una vez  vi un video que lo recomendaba y lo intenté, nos fue fenomenal.  Es cómodo, no se despierta del todo ninguno de los dos, y además es rico tenerlo ahí cerquita.
Tercero: La composición de la leche.  Muchos laboratorios han analizado, sintetizado y elaborado fórmulas que se ASEMEJAN a la leche materna, pero nunca será igual.  No soy anti-fórmulas, porque pueden ser un apoyo en algunos casos, pero indiscutiblemente, la materna no tiene parangón.  Está a la temperatura perfecta, no hay que esterilizar nada, es gratis.  Pero es que además su consistencia sale de acuerdo a la necesidad del bebé.  Cuando comienza a chupar es más transparente y entre otras cosas sirve para calmar la sed.  Luego se va espesando y es la que contiene más grasas y proteínas, es la que le hace coger peso.  Por ello se debe dar hasta el final.  Si el bebé chupa un poquito y se queda dormido, no hay que despertarle sino ofrecer la misma teta en la próxima toma para que la termine.
Dicen que los bebés alimentados con leche materna tienen mejores defensas que los alimentados con fórmulas lácteas.  Yo no lo puedo asegurar porque no soy médico, ni bioquímica, ni nada parecido.  Lo sí puedo dar fe de que Oliver no se enfermó NI UNA SOLA VEZ, hasta cerca del año cuando entró a la guardería.  Allí cogió todos los virus en los dos primeros meses…  catarros, mocos, gastroenteritis viral, boca-mano-pie.  Una vez superado ese proceso de adaptación, gracias a Dios, mi niño es un roble.  Tan es así, que se venció la batería del termómetro digital y nos dimos cuenta un día que papá enfermó. 
Por último: hay que tener confianza en tu hij@, es él o ella quien debe marcar la pauta, básicamente porque es quien conoce sus propias necesidades.   Y su necesidad no sólo va a ser alimentaria, el pecho es algo más.  Es un vínculo que se establece entre los dos, una conexión, que podría explicar con palabras muy lindas, espirituales, o describir en  términos científicos sobre genética que he leído,  pero creo que va más allá de eso.  La teta es amor, es alimento, es medicina,  es consuelo, es disfrute, es la naturaleza en todo su esplendor, es el contacto más íntimo que tendrán ambos durante toda su vida.  Entonces no hay que darle la vuelta, solo vivirlo, y cada experiencia es única.
Creo que cualquier esfuerzo que pueda suponerle a la madre ofrecerle a su bebé leche materna durante el máximo de tiempo posible, no es comparable al bienestar que le está regalando.



Brócoli ... por la noche no, por favor

Anoche cenamos brócoli. Mala idea, muy mala.

Si de algo debemos estar agradecidos es de que el bichito come fenomenal.  Y excepto el puré de patatas come de todo,  hasta acelgas, cebollas, cualquier vegetal, verdura, fruta, le gusta mucho, lo cual es muy raro en niños pequeños y nosotros padres orgullosisimooos lo contamos con un ego de satisfacción.  (¿para qué fingir que uno no siente orgullo de las cosas que hace bien su hijo?)

Lo cierto es que  había probado el brócoli y le había encantado,  se ve en su cara que realmente disfruta comerlo, y por eso anoche le di con unas tiras de pollo.  Se lo comió todo, jugó con los arbolitos, se lo pasó bien.  Acto seguido, jugamos un ratito, vimos algo en la tv, a bañarse y a dormir...  o eso creímos...

Maaadre mía, lo de que esta pequeña verdurilla inocente causa gases no es fantasía.  Oli pasó toda la noche llorando, sacudiendo la barriga, supongo que intentando sacar la ventolera, pero entredormido es más difícil para ellos...  Nada lo ayudaba, ni mimos, ni canciones, ni estar en la cama de nosotros, nada!!

Me puse a darle masajes, como cuando tenía 3 meses y sufrió de cólicos, y lloraba intensamente, era dolor lo que sentía, hasta que por fiiiiiiiiiinnnnnnn, POOOoooOOOffFFFFfff!! Salió el cohete.  inmediatamente se durmió, el pobre cayó rendido de tanto luchar toda la noche con ese espanto. 

A todas estas eran las 6.50 am y nosotros destruídos.  

Conclusión, por muy orgullosa que esté de mi bicho comeverduras, debo tener cuidado con ciertos eneamiguitos por la noche. 

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