Mostrando entradas con la etiqueta Criando. Mostrar todas las entradas
De extraescolares hasta arriba
No sé si debí escribir este post hoy que aún estoy cabreada y me pongo irónica, pero aquí voy.
Yo estoy de acuerdo con que es positivo para los niños hacer algunas actividades adicionales al programa de estudios del colegio, No está mal que practiquen algún deporte o que exploren su lado artístico. Pero lo que está mal, y todo el mundo lo sabe pero no pasa nada, es el uso excesivo de esas actividades, y más allá de ser para estimular las capacidades del niño, sean para cubrir la brecha que hay entre el horario laboral de los padres y el horario escolar
Se habla demasiado de conciliación laboral y familiar y sé que hay algunos casos en los que la gente ha podido lograrlo con un enorme esfuerzo personal, incluso económico. Quizás, el 5% de la población!! Pero y el resto?
A los que curramos de 9 a 7 todos los días, nos comen el coco en los coles diciéndonos que hay muchas actividades maravillosas ofrecidas por las AMPAs, pero cuando toca inscribirlos te das cuenta que una vez más se están burlando en tu cara, como con todos los beneficios que giran en torno a la supuesta conciliación (como la gran idea que son los tickets guardería).
Me repatea que todas las ayudas están orientadas a que el niño permanezca fuera de casa por más de 12 horas, en lugar de ir orientadas a que seamos los padres los que estemos en casa por más tiempo. JAMÁS se piensa en el bienestar del niño sino en la economía y en las empresas que arman jornadas de 10 y hasta 12 horas.
En el cole de mi hijo, por ejemplo, tienen una oferta de “ciencia para pequeños”, “actividades en inglés”, “teatro”, “Judo”, “baile”, y todas son guays, pero las programaron entre las 16 y las 17.. Por otro lado el ayuntamiento nos ofrece un montón de actividades y deportes: fútbol sala, tenis, baloncesto, tae-kwon-do, gimnasia, pero sólo hay plazas para 4 años en adelante y también están de 16 a 17. . Y qué hacemos con los de 3 años ? qué hacemos el resto de horas?, a tirar el muchacho en una ludoteca, o si tienes mucha “suerte” a dejarlo con los abuelos. Porque saliendo a las 19 del curro, es imposible llegar a las 17 a buscarlo.
Están los que logran hacer uso de la excedencia, que no solicita todo el mundo por miedo a perder parte del sueldo, yo creo que lo que te quitan de salario es casi lo mismo que te gastas en pagos de extraescolares, pero es un rollazo, porque a quién contrata la empresa para cubrir el par de horas? Quién convence a los empresarios recalcitrantes de este país que es necesario que reestructuren sus jornadas y tareas en beneficio de todos?
Y entonces aquí viene mi cabreo al n-mil porciento.. porque ya es bastante surrealista lo de la conciliación laboral y familiar, ya es bastante duro aceptar que tienes que dejar a tu hijo hasta pasadas las siete de la tarde en manos de otros, como para que encima esté todo tan mal montado.
Hace años., mi madre también trabajaba cuando yo era pequeña, pero de 8 a 5, luego nos buscaba en el colegio y hacía la tarea con nosotros.. Pero actualmente tenemos que PAGAR para que nuestros hijos hagan la tarea con otros!!!
En qué momento permitimos que nos la metieran con patatas y nadie reacciona?
Yo ayer salí de mi casa a las 7.00 de la mañana, cuando Oli dormía, y regresé a las 20.30, cuando el pobre ya había caído rendido. Entonces me senté a analizar ¿ésta va a ser nuestra rutina diaria? ¿veré a mi hijo de tres años sólo los fines de semana? ¿Para qué tenemos hijos que no estarán nunca con nosotros?
Qué es lo que estamos haciendo? Qué sociedad estamos diseñando para el futuro?
Ahí lo dejo...
Llevarlo o no a la guarde he ahi el dilema
El primer día
que lo llevamos él no la pasó tan mal.
Yo la pasé fatal. Sufrí, lloré,
me sentí culpable, me repetía una y otra vez "para qué tuve un hijo si lo
iba a dejar tirado en una guardería"? Y aunque tuve el privilegio de estar en casa
hasta sus 11 meses, me perdería mucho de
su aprendizaje. Después de casi un año de crianza amorosa, de darle pecho y
amor a demanda, de vivir cada una de sus primeras veces, me convertiría en una
total extraña para él.
Pero no
contamos con abuelos que "se encarguen", y encima ingeniero
informático es la peor carrera si quieres tener hijos, porque bien sabemos todos
los del gremio, que hay que currar hasta la noche, porque las consultoras se empeñan
en vender proyectos totalmente desfasados en tiempo. Por eso me vi en la forzosa necesidad de
dejar a mi hijo 10 horas en una guardería. Cuando
lo iba a buscar a las 7 de la tarde y sólo estaban Oliver, la chica auxiliar y
la mujer de limpieza, yo sufría. Les
preguntaba a ellas como suplicando un consuelo ¿él es el único niño que está
hasta ésta hora? Ellas, creo que a modo
de ofrecerme ese consuelo, me contestaban: "no no, hay otra niña que se va
unos minutos antes". Yo sabía que
esos “minutos antes” eran una hora antes, pero me lo tomaba como una caricia en
la espalda.
Hace un par de
semanas escuché a la mamá de un compañero de Oli hacerse la misma pregunta y me
acordé de mi tormenta personal. Lo estoy
escribiendo y me vienen las lágrimas y todos esos sentimientos encontrados,
recuerdo las mil maldiciones que arrojé a una sociedad en la que no puedes ser
madre y profesional, donde tienes que escoger una de las dos cosas.
Cuando lo fui a
buscar esa tarde su primer día, me dijeron que había estado muy
bien, y el siguiente y así toda la semana muy tranquilo. Ufff respiré… bueno no
era tan malo, me decía a mí misma, hasta que vino la primera enfermedad, la
gastroenteritis viral. El pediatra me
decía que le diera poquita comida y estuvo una semana vomitando, hasta que mi
amiga Juli me dijo que mejor darle sólo suero hasta que mejorara, mano de
santo, estaré siempre agradecida con ella por ser la única madre conocida que
tenía a mano. Luego vinieron los mocos y
no se fueron hasta pasados Los Reyes.
También tuvo un virus de "boca-mano-pie", que contagió a todo
el cole y a Oli le salió en el culete. Un
par de gastroenteritis más y algunas fiebres dispersas.
A todas estas,
el aita y yo turnándonos para faltar al trabajo, una semana él, la otra semana
yo. Tener que rendir en un trabajo que requiere el 150% de mí a pesar de los trasnochos,
tener miedo cuando sonaba el teléfono y era del cole, la angustia de sentirme
desamparada, ver por el rabillo del ojo las malas caras de los jefes e intentar
hacerme la loca. ¿Qué digo ahora, me creerán que se enfermó otra
vez? me despedirán? lo despedirán a él? Todo el mundo te dice
"es normal que se enfermen", "coge días de vacaciones para
cuidarlo". Sí, pero últimamente hasta tomarse
vacaciones es un lujo, entonces que hacía con todo esto?. Nada, esperar que pasara el chaparrón, relajarme llorando
en la bañera y armarme de valor y de paciencia.
Después de unos meses que entró en la guarde su cuerpo ya era fuerte. Darle pecho hasta
pasados los 18 meses ayudó. Más nunca se
enfermó. Oli estaba muy adaptado a ir al
cole, iba contento al lugar, aunque su maestra no le tenía mucha paciencia a mi
trasto, y se quejaba constantemente de lo inquieto que es. Estaba llegando de
una baja maternal y a lo mejor ella también pasaba por la misma agonía que yo, pero
también le llegó a querer bastante.
Luego fue
creciendo y además nos mudamos al pueblo donde vivimos ahora y lo cambiamos a
una Escuela maravillosa Arco Iris, con una directora que AMA su proyecto de
colegio y sus niños, y unas profesoras increíbles que tienen lo justo entre carácter
y mimería. Oliver es un pájaro
libreeeee, corre y se ríe por todo el sitio como si fuera el patio de su casa,
aprende sobre todo a ser independiente, juega y hace amigos (se sabe todos sus
nombres, Matías, Matí, Elisha, Camen, Laleria, jucia, yucas..). Realmente es el
niño más feliz del mundo en su cole y nosotros estamos encantados. Todos los
días se levanta y dice "benos días", "bibe cholate" y
"quere ir al cole mamáaa".
Entonces, ¿es
bueno llevarlo a la guarde o no?
Alguna
vez leí una entrevista al pediatra Carlos González, con el que suelo estar de
acuerdo, donde opinaba que llevar a los hijos a la guardería era
antinatural. A LOS CUATRO MESES LO ES. Y cuatro meses es todo lo que te da la
sociedad para criar a tu bebé.
Quién calculó
los días de la baja maternal no ha podido ser madre. Hay quienes opinan que la mujeres debemos ser
independientes y profesionales y blablabla, no voy a entrar en polémica sobre
feminismo, pero yo quisiera que si existe alguna MADRE en este mundo que me
pueda decir que a los cuatro meses de tener a su bebé en brazos, SINTIÓ UNA
IMPERIOSA NECESIDAD DE IRSE A TRABAJAR Y DEJARLO EN BRAZOS DE OTRO, que lo
cuente. Puede que eso de irse a la
calle a trabajar para sentirse en igualdad de condición que los hombres se considere un logro de los movimientos feministas, pero también ha sido el motivo de una sociedad de
familias desapegadas y madres estresadas.
Porque por mucho que uno ame su carrera, hay algo que está por encima de
las leyes de los hombres y son las leyes de la naturaleza. Ese tonto instinto maternal hará que te
sientas fatal al abandonar a la cría indefensa, no hay más que hablar.
Por eso creo
que las madres de todas las sociedades tenemos que unirnos y luchar por una
conciliación laboral y familiar de verdad, no esa falacia de que te dan tickets
de guardería, menuda ayuda. Lo que necesitamos es estar con nuestros
bebés hasta que dejan de serlo y eso es entre los dos y los tres años.
Porque también
creo que a alrededor de los 24 meses, no es que les haga falta ir a una
guardería para espabilarse, pero si les hace falta estar unas horas haciendo
actividades y juegos guiados junto a otros niños. Observar el proceso de crecimiento y aprendizaje
de los amigos les favorece, despierta más su interés en el entorno que les
rodea y potencia su autonomía, que será el paso para dejar de ser bebé y
comenzar a ser un niño.
Si mamá se
quedara en casa a cuidarlo hasta los tres años, tendría que dedicarse de lleno
a ofrecerle todo eso y si estás trabajando aunque sea desde tu casa no es muy
factible ese nivel de exclusividad, aquí es donde unas horas al día en las
escuelas infantiles o sitios de actividades lúdicas dirigidas vienen bien. Pero eso son 20 meses después de lo que dice la ley.
Yo actualmente
estoy luchando por cambiarme al modelo de "trabajar desde casa" porque a la larga estoy segura que a mi familia le compensará el esfuerzo, pero es un camino muy duro y al que no todos los padres pueden acceder.
Por eso si eres
mami y te encuentras en la necesidad de llevar a tu bebé a la guardería siendo
muy pequeño, solo me queda ofrecerte un enorme abrazo y aconsejarte que por encima de todo te tengas paciencia y amor a ti misma mientras pasa la tormenta
de los primeros meses, porque es contigo con quien más dura vas a ser. Siempre habrá quien te diga si ser o no ser,
pero en esto de la maternidad no hay un único camino, ni una verdad absoluta, cada
familia conoce sus necesidades y posibilidades, y actúa de acuerdo a ellas. Y al final todo pasa, todo…
Hoy en día Oli va feliz a su cole...
Hemos vuelto a la carga !!
Estuvimos de
vacaciones pero hemos vuelto a la carga !!
Ha sido un
verano corto, entre que habíamos tomado las vacaciones en Junio cuando vino mi
hermano a visitarnos, y que he estado trabajando a full en el taller, se ha ido
volando y aquí estamos nuevamente.
Pero hicimos
muchas actividades. El calorcito y la terraza han sido grandes aliados
para tener nuestra creatividad a millón, y el agua ha sido la gran
protagonista, en la piscina, en la bañera, en la piscina inflable, con la
manguera, con la regadera de las plantas, en el río, y.... derramándola
del vaso cada vez que quiere... Ya les contaré...
Oli ha pegado
un estirón en todos los sentidos. No le sirve nada ni la ropa, ni los
zapatos, sube y baja los tres pisos de la casa poniendo un pie por escalón
(como mamá), canta en inglés y HABLA a mil por hora. Está experimentando
cada cosa con más atención, y ahora retiene todo lo que ve y escucha. Tan
es así que el año pasado cuando lo metimos en la piscina por primera vez estaba
hecho un pez, y este año como que se dió cuenta que aquello era más grande que
él y que no tenía dominio sobre esa mole de agua. Si se fijan bien en la
foto, no llora pero su cara está tensa.
En un primer
momento nos preocupó su reacción, porqué ahora tenía miedo? Porqué se
agarra como un koala? Normal, antes pensaba que era parte de nosotros, ahora ya
se sabe un individuo y allí sus pies no tocan fondo.
Así que nos ha
tocado dejar que él solito cogiera confianza en la piscina pequeña. Desarrolló
su sentido del equilibrio con el agua en movimiento, le daba a las piernas y
los brazos para nadar, se sentaba y luego se levantaba para no ahogarse, y lo
más difícil pero impresionante es que se sumergiera completo dentro
del agua. Todo esto sin "flotadores" (no me gustan mucho esos
inflables colgados de los brazos). Lo fue disfrutando a su ritmo
y ya la última semana saltaba del borde de la piscina al agua como si
fuera un medallista olímpico. Piscina superada!!
De los 18 meses
hasta los 3 años aprenden tantas cosas tan rápido que no paras de sorprenderte.
Es un placer
estar de vuelta por estos lados...
Semana de la Lactancia Materna
Esta semana en
casi todos los blogs de mamis y papis, y medios de comunicación en los que se
hable de bebés y crianza se habla de La semana mundial de la Lactancia Materna.
He leído post
maravillosos y nutritivos, con muchísima información, familias a las que les ha
ido fenomenal desde el principio y familias que han sufrido un calvario desde
el principio.
Hace unos días
yo describí mi experiencia con Oli y Nuestra Lactancia
Materna, fue por demás maravillosa, deliciosa, llena de amor.
Pero también fue difícil, trasnochera y agotadora. Y creo que muchos
coincidimos en que la constancia y la paciencia es el mejor aliado durante este
proceso, y yo insisto en que es nuestro hijo nuestro
mejor maestro, en muchos de los post que leí en los que la madre ha tenído
"problemas" han estado rodeadas de comentarios, de sugerencias, de
libros, de pediatras, de abuelos, suegras, amigas, etc. Y aunque pongo el
pin sobre el "apoyo a las madres que amamantan" me permito explicar
mi punto de vista sobre ese apoyo.
El apoyo
gubernamental debería enfocarse en permitir una real conciliación laboral
con la vida familiar, no que la madre tenga que salir corriendo a dejar a su
hijo en una guardería a los 4 meses de nacido, empezar a darle biberones o a
sacarse la leche en frasquitos apurada para darle por la noche todo lo más que
puedan de si mismas, todas sabemos que la teta no sólo es alimentación, es
medicina, es consuelo, es amor, es placer, y eso no se puede guardar en un
frasquito. Y no estoy criticando a las madres porque tienen que recurrir
a esto, sino porque ante esto, nos autoconsolamos pensando "bueno pero
tan poco es tan malo". No, no es tan malo... pero tampoco es tan
bueno, y si nosotras no exigimos, no tendremos, porque los gobiernos
"pasan" olímpicamente de esta necesidad. No están interesados en críar seres humanos
felices, que en definitiva serán quienes crearán una sociedad sana más adelante,
sino seres que cada día encajen mejor en el mundo como está.
El apoyo de los
blogs de madres son especialmente positivos cuando hay tantas dudas, y resulta
que no sólo tú has pasado por eso, sino que en algún lugar del mundo hay muchas
más como tú, pasando por lo mismo, teniendo miedos y expectativas de que será
como lo vieron en la película de Jenifer López y se frustran porque no es así.
Las organizaciones sobre lactancia son un gran apoyo cuando está fallando la
técnica, muchas no sabíamos al principio que la postura es lo que permitirá que
el bebé amamante sin que la madre sufra.
Y el apoyo de
los pediatras, (como agradezco no tener que ir frecuentemente a uno de estos
"especialistas") creo que antes de apoyar deberían sentarse a
estudiar y a ponerse al día y de acuerdo entre ellos sobre lo que es la lactancia materna. Que opiniones tan dispares, que desorientados, y que desinformados están muchos de ellos sobre este tema en particular. Se salvan algunos, pero en general más que orientar,
pareciera que su labor es todo lo contrario. O mejor dicho, realmente se debería acudir a un pediatra cuando hay una condición de salud, una enfermedad, y la lactancia no lo es. Pero siempre oímos la frase, "ante cualquier duda acuda a su pediatra", y no estoy de acuerdo. Para esto deberían existir otro tipo de especialistas, como las matronas, pero éstas acompañan sólo durante el embarazo, y su información y servicio debería abarcar los primeros años de vida del bebé.
Y por sobretodo
el apoyo de la familia (papá, abuelas, suegras, hermanas, tías, amigas),
debería estar orientado a "te preparo la cena o te hago la colada mientras das de mamar",
en lugar de estar encima de la madre diciéndole "yo lo hice así o
asá".
En definitiva
el apoyo de los demás es importante, pero es nuestro instinto natural quien
debe guiarnos.
Así que mi
enhorabuena y palabras de ánimo a todas las familias que estén amamantando, que
estén iniciando, o que estén por iniciar el camino de amamantar a sus
hijos. Es el mejor regalo que se pueden dar.
Su primer tortazo
Astuto, curioso
y movido, una combinación electrizante.
Nuestros amigos
nos hicieron un BabyShower y nos regalaron una hamaca para Oli, super
chula, roja, con motivos piratas y unas pelotitas colgando de un arco.

A las tres
semanas de nacido Oli “el curioso”, ya estaba manoteando las pelotas. En
el momento no le di mucha importancia, hasta le tomé un video, pero desde luego
con el tiempo y mis lecturas sobre bebés y crecimiento me percaté de que no era
tan común que un recién nacido tuviera esa capacidad de coordinación
motora. Uff que guay, es inteligente y kinestésico, será todo un reto
entretenerlo y mantenerlo a salvo.
Transcurridos
un par de meses desde entonces, lo de darle a las pelotas se tornó aburrido
para él, así que empezó a probar y experimentar más con su cuerpo y poner a
prueba sus capacidades. Descubrió que se podía arrastrar de espaldas,
hamaca para abajo, y lo intentó y lo intentó hasta lograrlo. Se
carcajeaba… Era sorprendente verlo arrastrarse de milímetro en milímetro,
disfrutando cada paso, hasta que sus pies tocaban el suelo y más atrás el
culete. Ya había aprendido a bajarse de ahí… wiiiiiiiiiiiiiii
es un campeón!!
Hasta ahí todo
fenomenal. Yo me iba a la cocina a preparar la cena y lo dejaba viendo
los dibujos o el canal de música en la TV unos minutos, si total era un bebé de
menos de cuatro meses, no se iba a echar a andar a coger nada peligroso.
Pero un día fue más allá y al bajarse tocó el suelo con los pies, pero antes de
que llegara su culo, se impulsó y dio media vuelta.
El Aita me estaba ayudando y de repente escuchamos un poooooofffff, y más atrás
un ñeeeeeeeeeeeeeeeeeee. ¿Qué ha pasado?? Pues nada, el
trastito se había bajado esta vez por un lado de la hamaca, cayó boca abajo en
el piso y pegó la frente de rebote. Para ese entonces aún no se volteaba
del todo solo, así que verse rodeado de muebles y sin posibilidad de escapar de
su autoencierro lo asustó mucho y el doble nosotros, pero no se hizo
daño. Le revisé todo el cuerpo, hasta las uñas, a ver si estaba
bien.
Iker y yo entre el susto y los nervios, nos acusamos de irresponsables el uno
al otro, pero es que en realidad, jamás nos hubiésemos imaginado que el bicho
fuera tan audaz. De ahí vino la canción "Ya pasóoooo, ya pasóooo, el
bebé está muy bien, ya pasóoo, ya pasóoo todo va fenomenal" y aprendí que poner
un pañito de agua helada en su frente (en lugar del hielo) es mejor para evitar
que se forme el moretón o el chichonazo.
Desde ese día
no ha parado… ni él, ni nosotros. Su evolución cognitiva y
sensorial-motora, aunque a veces es agotadora, no deja de ser fascinante.
La primera Instantánea
El primer contacto con tu hijo es vuestro nexo, una foto grabada en la memoria para toda la vida.
Cuando Oli nació, fue cesárea y yo le pedí a la doctora que me lo mostrara antes de que se lo llevara la matrona, al principio se mostró reacia y me contestó que no lo permitía el protocolo, yo se lo exigí en tono desafiante y ella entendió que no me iba hacer cambiar de idea y que no valía la pena negarse. Los dos segundos más alucinantes de toda mi existencia fue cuando distinguí entre todos los ruidos del quirófano su suave llanto y ella lo alzó por encima de la sabana quirúrgica, la cámara interna de mi ser tomó esa foto para siempre. Cierro los ojos y lo veo, era un repollito con los ojos chinos, los pelazos abundantes y engomados, que se abrazaba a si mismo.
Cuando Oli nació, fue cesárea y yo le pedí a la doctora que me lo mostrara antes de que se lo llevara la matrona, al principio se mostró reacia y me contestó que no lo permitía el protocolo, yo se lo exigí en tono desafiante y ella entendió que no me iba hacer cambiar de idea y que no valía la pena negarse. Los dos segundos más alucinantes de toda mi existencia fue cuando distinguí entre todos los ruidos del quirófano su suave llanto y ella lo alzó por encima de la sabana quirúrgica, la cámara interna de mi ser tomó esa foto para siempre. Cierro los ojos y lo veo, era un repollito con los ojos chinos, los pelazos abundantes y engomados, que se abrazaba a si mismo.
Se lo llevaron a la revisión y yo en aquel estado de nirvana ni caso hice de la clase magistral de anatomía que le daban a las residentes con mis tripas, y solo oía aquel llanto que me invadía por completo, en ese momento entendí que ese pequeño ser estaba por encima de todas las cosas del universo. A los 5 min apareció envuelto en una tela blanca, en brazos de una enfermera y su suave llanto se convirtió en una enérgica protesta "donde está la barriga?" Y la barriga le cantó nuestra canción "soy un bebé feliz feliz feliz, soy un bebé feliz feliz feliz" y como si se tratara de algo mágico abrió los ojos y se calló al instante. Se restableció nuestro nexo. En todo el universo sólo eramos Oliver y yo...
Lactancia Materna
Cuando estaba
en las últimas semanas de embarazo, tenía muchas dudas sobre la lactancia
materna. Cómo será? Podré hacerlo? Me dolerá? Mi mamá
siempre dijo que no nos dio pecho porque ella tenía poca leche, tampoco mi
abuela, entonces, yo tampoco tendré? Los bebés nacidos en parto natural
maman mejor? Como casi todas las madres, deseaba poder alimentar a mi
pequeño y tanto mito urbano por ahí me angustiaba. Pues nada de eso es verdad, salvo casos muy
excepcionales, todas podemos. Pero
considerar cierta información durante los primeros días puede ayudar a cualquier
principiante.
Primero: intentar ser paciente, porque no es un
proceso que se establece y permanece así hasta el día que cumple los seis meses
y supuestamente empieza la otra alimentación. Es más bien como una
carretera, con curvas, subidas y bajadas. Hay días en los que el niño
come como un desesperado, tiene más hambre que tú, según parece está asociado a
ciclos de crecimiento (los llamados estirones). Hay días que parece que
no come nada y es que su sistema de succión ha evolucionado al punto que mama
en tres minutos, cuando antes se tardaba media hora. Hay días que pedirá
cada tres horas (como a veces intentan meterle en la cabeza a la pobre madre algunos
pediatras), y hay días que comerá cada tres minutos, y otros comerá mucho en la
mañana y no te pedirá hasta la tarde. Pero y por qué nos extraña tanto
esto? Si tomáramos nota de la hora y la cantidad que comemos normalmente,
verás que nosotros actuamos igual. Intentar regular el horario es más
bien para “irlo adaptando” a los horarios de vida de los padres, quizás para
que no la pase tan mal si tiene que asistir a una guardería, pero no porque el
bebé lo requiera. La realidad es que EL PECHO DEBE SER A DEMANDA, aunque
pueda ser incómodo estar todo el día con las tetas disponibles, pero para eso
debería ser la baja maternal (tema que tocaré en otro post).
Segundo: La técnica o postura, la vas adecuando a
medida que pasan los días. Al principio te esmeras mucho en tratar de
imitar la lámina del centro de salud: la boca del bebé que abarque todo el pezón,
la lengua tirando desde abajo, su pecho contra el tuyo, su cabeza
ligeramente doblada en dirección a tu cara. A que parece un
trabalenguas!!. La postura es importante, sobre todo lo de que abarque
todo el pezón, pero es bueno relajarse y si notas que no está succionando,
se acomodan un poquito. Él sabe cómo succionar, eres tú quien
tiene que aprender cómo cargarlo mientras lo hace. Y te aseguro que a medida
que vas adquiriendo experiencia van amoldándose su cuerpo y el tuyo para estar
más cómodos.
Yo no compré un
cojín de lactancia y me arrepentí, porque cuando el bebé es pequeñín lo cargas
en un brazo, pero cuando empieza a coger peso, viene muy bien, sobre todo si
pretendes dar una lactancia prolongada. Yo le di pecho a Oli hasta los 15
meses y necesitaba ponerme algunas almohadas.
Una postura a
considerar es dar pecho acostada de lado. Los primeros meses, que se despierta
varias veces durante la noche, es lo maaaasss!! Lo recomiendo con cinco
estrellas. Yo no lo sabía y me levantaba de la cama lo cogía en brazos y
me espabilaba, y cuando estaba empezando a coger el sueño.. oh, oh!
ñeeeeeeeeeeeee, otra vez mamá a despertarse. Era un ciclo eterno, cómo no
iba a tener ojeras hasta el suelo? Así que una vez vi un video que lo
recomendaba y lo intenté, nos fue fenomenal.
Es cómodo, no se despierta del todo ninguno de los dos, y además es rico
tenerlo ahí cerquita.
Tercero: La composición de la leche. Muchos
laboratorios han analizado, sintetizado y elaborado fórmulas que se ASEMEJAN a
la leche materna, pero nunca será igual. No soy anti-fórmulas, porque
pueden ser un apoyo en algunos casos, pero indiscutiblemente, la materna no
tiene parangón. Está a la temperatura perfecta, no hay que esterilizar
nada, es gratis. Pero es que además su consistencia sale de acuerdo a la
necesidad del bebé. Cuando comienza a chupar es más transparente y entre
otras cosas sirve para calmar la sed. Luego se va espesando y es la que
contiene más grasas y proteínas, es la que le hace coger peso. Por ello
se debe dar hasta el final. Si el bebé chupa un poquito y se queda
dormido, no hay que despertarle sino ofrecer la misma teta en la próxima
toma para que la termine.
Dicen que los
bebés alimentados con leche materna tienen mejores defensas que los alimentados
con fórmulas lácteas. Yo no lo puedo
asegurar porque no soy médico, ni bioquímica, ni nada parecido. Lo sí puedo dar fe de que Oliver no se
enfermó NI UNA SOLA VEZ, hasta cerca del año cuando entró a la guardería. Allí cogió todos los virus en los dos
primeros meses… catarros, mocos,
gastroenteritis viral, boca-mano-pie. Una
vez superado ese proceso de adaptación, gracias a Dios, mi niño es un
roble. Tan es así, que se venció la
batería del termómetro digital y nos dimos cuenta un día que papá enfermó.
Por último: hay que tener confianza en tu hij@, es
él o ella quien debe marcar la pauta, básicamente porque es quien conoce sus
propias necesidades. Y su necesidad no sólo va a ser alimentaria,
el pecho es algo más. Es un vínculo que se establece entre los dos, una
conexión, que podría explicar con palabras muy lindas, espirituales, o
describir en términos científicos sobre genética que he leído, pero
creo que va más allá de eso. La teta es amor, es alimento, es medicina,
es consuelo, es disfrute, es la naturaleza en todo su esplendor, es el contacto
más íntimo que tendrán ambos durante toda su vida. Entonces no hay que
darle la vuelta, solo vivirlo, y cada experiencia es única.
Creo que
cualquier esfuerzo que pueda suponerle a la madre ofrecerle a su bebé leche
materna durante el máximo de tiempo posible, no es comparable al bienestar que
le está regalando.
Brócoli ... por la noche no, por favor
Anoche cenamos brócoli. Mala idea, muy mala.
Si de algo debemos estar agradecidos es de que el bichito come fenomenal. Y excepto el puré de patatas come de todo, hasta acelgas, cebollas, cualquier vegetal, verdura, fruta, le gusta mucho, lo cual es muy raro en niños pequeños y nosotros padres orgullosisimooos lo contamos con un ego de satisfacción. (¿para qué fingir que uno no siente orgullo de las cosas que hace bien su hijo?)
Lo cierto es que había probado el brócoli y le había encantado, se ve en su cara que realmente disfruta comerlo, y por eso anoche le di con unas tiras de pollo. Se lo comió todo, jugó con los arbolitos, se lo pasó bien. Acto seguido, jugamos un ratito, vimos algo en la tv, a bañarse y a dormir... o eso creímos...
Maaadre mía, lo de que esta pequeña verdurilla inocente causa gases no es fantasía. Oli pasó toda la noche llorando, sacudiendo la barriga, supongo que intentando sacar la ventolera, pero entredormido es más difícil para ellos... Nada lo ayudaba, ni mimos, ni canciones, ni estar en la cama de nosotros, nada!!
Me puse a darle masajes, como cuando tenía 3 meses y sufrió de cólicos, y lloraba intensamente, era dolor lo que sentía, hasta que por fiiiiiiiiiinnnnnnn, POOOoooOOOffFFFFfff!! Salió el cohete. inmediatamente se durmió, el pobre cayó rendido de tanto luchar toda la noche con ese espanto.
A todas estas eran las 6.50 am y nosotros destruídos.
Conclusión, por muy orgullosa que esté de mi bicho comeverduras, debo tener cuidado con ciertos eneamiguitos por la noche.











