Ese Chivito si sabe mamar
A Oli no le
costó mucho coger el pecho cuando nació.
Como fue cesárea programada le
llevaron con su papá y la enfermera le dio un poco de fórmula especial en un
biberón, mientras yo estaba en recuperación. Cuando subí a la habitación me
explicaron un poco cómo era lo de dar pecho, me dijeron que me lo pusiera y a
ver qué tal se le daba y si veía que no comía nada, que le diera una onza del
bibe.
Fue raro, buscaba
el pezón con la boca, lloraba un poco, seguía buscando hasta que lo cogió y
empezó a mamar. Que sensación tan extraña e increíble. Las primeras veces se quedó como un ordenador
colgado. Arrancaba con ánimo, y luego se
iba durmiendo, pero me aclararon que era por la anestesia. Entonces le dimos un par de veces más el
biberón. Pero a la cuarta, ya le había
cogido el tranquillo, así que no le dimos más.
En el Hospital La Paz de Madrid, donde son totalmente pro-lactancia
materna, hacen todo lo posible por que el bebé ya se esté alimentando del pecho
antes de darles el alta, así que al ver lo bien agarrado que estaba el bichito,
y lo rápido que me recuperaba yo, decidieron darnos el alta pronto.
En casa nos iba
bien, cada vez comía mejor, hasta que fuimos a revisión con el pediatra. Ese primer pediatra que tuvo Oli, es de los
que yo llamo “ochenteros”, el típico que recomiendan dar el pecho cada
tres horas, y yo novatisima, cómo no le iba a hacer caso??
Total que hecha
un lío, intentaba darle de comer a aquella cosita, cuando lo mandaba el
reloj. Inclusive en la noche llegué a despertarle para darle de comer, y como
era de esperarse, se me dormía en brazos. Entonces para
espabilarlo le mecía un poco mientras le cantaba “ese chivito si sabe mamar, ese chivito si sabe mamar”. Se despertaba y chupaba otro poco, y así pasábamos
la noche… divirtiéndonos.
Hasta que me
instalé seriamente a leer sobre lactancia materna, fue cuando supe que el pecho debe ser a demanda, que un
bebé jamás se debe despertar y que los calendarios y relojes es mejor mantenlos
lejos.
Un marco de... lentejas
A quién no le gustan las lentejas? Son fantásticas, y más en un marco de fotos y pintadas de rosa.
Vino a visitarnos mi sobrina Valeria. A ella le gusta mucho tomarse fotos y el color rosa, así que Oli le ha preparado este regalito.
Materiales:
- un marco de fotos, puede ser los baratos de ikea o alguno que esté feo y queramos darle nueva vida.
- un puñado de lentejas
- acrílicos en varios tonos de rosa
- cola blanca
- glitter (opcional)
- barniz acrílico
- un puñado de lentejas
- acrílicos en varios tonos de rosa
- cola blanca
- glitter (opcional)
- barniz acrílico
Los pasos muy fáciles:
2. Cogimos el puñado de lentejas y lo repartimos en varios cacitos. Cada uno será de un color.
3. Le tiramos un poco de pintura y removimos con unas cucharas desechables
4. Aplicamos cola blanca a cada cacito, antes que se secara la pintura (si se deja secar antes quedará una bola de lentejas de color y la idea es repartirlas)
5. Cogimos pocos de lentejas de cada color y los colocamos sobre el marco, tratando de repartir uniformemente. Dejar secar muy bien, incluso hasta el día siguiente.
6. Por último para darle el toque fashion, le dimos toques con glitter nacarado.
Fue fácil lo de las mezclas con Oli, pero lo de colocar las lentejas con cola no tanto, por lo pringosas que teníamos las manos. Pero a su prima le gustó bastante.
Hatsune Miku
Porqué Hatsune Miku? Se parece un poco a mi, pero no porque llevo el pelo verde.
Cuando decidí abrir este blog, me descargué esta plantilla de Blogger que me gustó visualmente. Tenía todo lo básico con lo que quería iniciar sin tener que ajustar mucho pero traía por defecto una imagen en la cabecera y en el pie de página sobre un personaje que en mi vida había escuchado. Logré sustituir la imagen de arriba, pero no encontraba cómo quitar o sustituir la de abajo.
Así que de tanto ver la muñequita esa, me puse a investigar quién rayos era, y resulta que Hatsune Miku, como la llaman, es una pequeña chica de cabello largo y turquesa asociado al programa "Vocaloid", que es una aplicación de síntesis de voz, capaz de cantar lo que te de la gana. El software proporciona al usuario la capacidad de sintetizar canciones simplemente escribiendo la letra y la melodía.
Nadie sabe cómo o porqué, pero lo cierto es que los japoneses que son fans de "ser fans de algo", se volvieron tan fans de esta aplicación que se convirtió en un icono de la cultura de este país. El típico bum que después aparece hasta en la sopa, al estilo gangnam style. Aquí les dejo un vídeo:
Y no es que yo tenga dotes histriónicas, mi única experiencia de cantante fue en la coral de la Universidad, pero fue más por joda que por tener una voz de alucine. Lo cierto es que cuando tienes un hijo tu perspectiva de "a lo mejor no puedo" cambia por completo, y cuando hace falta algo tu instinto te transforma en alguien que piensa más bien como "claro que puedo, tengo que poder, es necesario que pueda", y el resultado es maravilloso, hasta terminas cantando lo que sea necesario, como esta chica.
Por el momento, la Miku se queda ahí... es probable que cuando tenga tiempo de sentarme a averiguar cómo quitarla, la quite, o quizás permanezca para recordarme de que por mi niño soy capaz hasta de cantar.
La primera Instantánea
El primer contacto con tu hijo es vuestro nexo, una foto grabada en la memoria para toda la vida.
Cuando Oli nació, fue cesárea y yo le pedí a la doctora que me lo mostrara antes de que se lo llevara la matrona, al principio se mostró reacia y me contestó que no lo permitía el protocolo, yo se lo exigí en tono desafiante y ella entendió que no me iba hacer cambiar de idea y que no valía la pena negarse. Los dos segundos más alucinantes de toda mi existencia fue cuando distinguí entre todos los ruidos del quirófano su suave llanto y ella lo alzó por encima de la sabana quirúrgica, la cámara interna de mi ser tomó esa foto para siempre. Cierro los ojos y lo veo, era un repollito con los ojos chinos, los pelazos abundantes y engomados, que se abrazaba a si mismo.
Cuando Oli nació, fue cesárea y yo le pedí a la doctora que me lo mostrara antes de que se lo llevara la matrona, al principio se mostró reacia y me contestó que no lo permitía el protocolo, yo se lo exigí en tono desafiante y ella entendió que no me iba hacer cambiar de idea y que no valía la pena negarse. Los dos segundos más alucinantes de toda mi existencia fue cuando distinguí entre todos los ruidos del quirófano su suave llanto y ella lo alzó por encima de la sabana quirúrgica, la cámara interna de mi ser tomó esa foto para siempre. Cierro los ojos y lo veo, era un repollito con los ojos chinos, los pelazos abundantes y engomados, que se abrazaba a si mismo.
Se lo llevaron a la revisión y yo en aquel estado de nirvana ni caso hice de la clase magistral de anatomía que le daban a las residentes con mis tripas, y solo oía aquel llanto que me invadía por completo, en ese momento entendí que ese pequeño ser estaba por encima de todas las cosas del universo. A los 5 min apareció envuelto en una tela blanca, en brazos de una enfermera y su suave llanto se convirtió en una enérgica protesta "donde está la barriga?" Y la barriga le cantó nuestra canción "soy un bebé feliz feliz feliz, soy un bebé feliz feliz feliz" y como si se tratara de algo mágico abrió los ojos y se calló al instante. Se restableció nuestro nexo. En todo el universo sólo eramos Oliver y yo...
Lactancia Materna
Cuando estaba
en las últimas semanas de embarazo, tenía muchas dudas sobre la lactancia
materna. Cómo será? Podré hacerlo? Me dolerá? Mi mamá
siempre dijo que no nos dio pecho porque ella tenía poca leche, tampoco mi
abuela, entonces, yo tampoco tendré? Los bebés nacidos en parto natural
maman mejor? Como casi todas las madres, deseaba poder alimentar a mi
pequeño y tanto mito urbano por ahí me angustiaba. Pues nada de eso es verdad, salvo casos muy
excepcionales, todas podemos. Pero
considerar cierta información durante los primeros días puede ayudar a cualquier
principiante.
Primero: intentar ser paciente, porque no es un
proceso que se establece y permanece así hasta el día que cumple los seis meses
y supuestamente empieza la otra alimentación. Es más bien como una
carretera, con curvas, subidas y bajadas. Hay días en los que el niño
come como un desesperado, tiene más hambre que tú, según parece está asociado a
ciclos de crecimiento (los llamados estirones). Hay días que parece que
no come nada y es que su sistema de succión ha evolucionado al punto que mama
en tres minutos, cuando antes se tardaba media hora. Hay días que pedirá
cada tres horas (como a veces intentan meterle en la cabeza a la pobre madre algunos
pediatras), y hay días que comerá cada tres minutos, y otros comerá mucho en la
mañana y no te pedirá hasta la tarde. Pero y por qué nos extraña tanto
esto? Si tomáramos nota de la hora y la cantidad que comemos normalmente,
verás que nosotros actuamos igual. Intentar regular el horario es más
bien para “irlo adaptando” a los horarios de vida de los padres, quizás para
que no la pase tan mal si tiene que asistir a una guardería, pero no porque el
bebé lo requiera. La realidad es que EL PECHO DEBE SER A DEMANDA, aunque
pueda ser incómodo estar todo el día con las tetas disponibles, pero para eso
debería ser la baja maternal (tema que tocaré en otro post).
Segundo: La técnica o postura, la vas adecuando a
medida que pasan los días. Al principio te esmeras mucho en tratar de
imitar la lámina del centro de salud: la boca del bebé que abarque todo el pezón,
la lengua tirando desde abajo, su pecho contra el tuyo, su cabeza
ligeramente doblada en dirección a tu cara. A que parece un
trabalenguas!!. La postura es importante, sobre todo lo de que abarque
todo el pezón, pero es bueno relajarse y si notas que no está succionando,
se acomodan un poquito. Él sabe cómo succionar, eres tú quien
tiene que aprender cómo cargarlo mientras lo hace. Y te aseguro que a medida
que vas adquiriendo experiencia van amoldándose su cuerpo y el tuyo para estar
más cómodos.
Yo no compré un
cojín de lactancia y me arrepentí, porque cuando el bebé es pequeñín lo cargas
en un brazo, pero cuando empieza a coger peso, viene muy bien, sobre todo si
pretendes dar una lactancia prolongada. Yo le di pecho a Oli hasta los 15
meses y necesitaba ponerme algunas almohadas.
Una postura a
considerar es dar pecho acostada de lado. Los primeros meses, que se despierta
varias veces durante la noche, es lo maaaasss!! Lo recomiendo con cinco
estrellas. Yo no lo sabía y me levantaba de la cama lo cogía en brazos y
me espabilaba, y cuando estaba empezando a coger el sueño.. oh, oh!
ñeeeeeeeeeeeee, otra vez mamá a despertarse. Era un ciclo eterno, cómo no
iba a tener ojeras hasta el suelo? Así que una vez vi un video que lo
recomendaba y lo intenté, nos fue fenomenal.
Es cómodo, no se despierta del todo ninguno de los dos, y además es rico
tenerlo ahí cerquita.
Tercero: La composición de la leche. Muchos
laboratorios han analizado, sintetizado y elaborado fórmulas que se ASEMEJAN a
la leche materna, pero nunca será igual. No soy anti-fórmulas, porque
pueden ser un apoyo en algunos casos, pero indiscutiblemente, la materna no
tiene parangón. Está a la temperatura perfecta, no hay que esterilizar
nada, es gratis. Pero es que además su consistencia sale de acuerdo a la
necesidad del bebé. Cuando comienza a chupar es más transparente y entre
otras cosas sirve para calmar la sed. Luego se va espesando y es la que
contiene más grasas y proteínas, es la que le hace coger peso. Por ello
se debe dar hasta el final. Si el bebé chupa un poquito y se queda
dormido, no hay que despertarle sino ofrecer la misma teta en la próxima
toma para que la termine.
Dicen que los
bebés alimentados con leche materna tienen mejores defensas que los alimentados
con fórmulas lácteas. Yo no lo puedo
asegurar porque no soy médico, ni bioquímica, ni nada parecido. Lo sí puedo dar fe de que Oliver no se
enfermó NI UNA SOLA VEZ, hasta cerca del año cuando entró a la guardería. Allí cogió todos los virus en los dos
primeros meses… catarros, mocos,
gastroenteritis viral, boca-mano-pie. Una
vez superado ese proceso de adaptación, gracias a Dios, mi niño es un
roble. Tan es así, que se venció la
batería del termómetro digital y nos dimos cuenta un día que papá enfermó.
Por último: hay que tener confianza en tu hij@, es
él o ella quien debe marcar la pauta, básicamente porque es quien conoce sus
propias necesidades. Y su necesidad no sólo va a ser alimentaria,
el pecho es algo más. Es un vínculo que se establece entre los dos, una
conexión, que podría explicar con palabras muy lindas, espirituales, o
describir en términos científicos sobre genética que he leído, pero
creo que va más allá de eso. La teta es amor, es alimento, es medicina,
es consuelo, es disfrute, es la naturaleza en todo su esplendor, es el contacto
más íntimo que tendrán ambos durante toda su vida. Entonces no hay que
darle la vuelta, solo vivirlo, y cada experiencia es única.
Creo que
cualquier esfuerzo que pueda suponerle a la madre ofrecerle a su bebé leche
materna durante el máximo de tiempo posible, no es comparable al bienestar que
le está regalando.
Esperar que haga efecto la crema
Los dientes??... Y esto que es mamáaaaaa? ... dueleeee, pica, molesta, no sé, pero ñeeeeee.
Alguna vez leí
que si nos salieran los dientes ya adultos no sería soportable ese dolor.
No lo sé, pero lo cierto es que los bebés lo pasan realmente mal.
Unos más que otros como todo, pero para mi bichito ha sido su talón de
Aquiles. Ha llorado desde los cuatro meses, hay días que babea sin parar,
se muerde hasta los dedos y se pone de un humor espantoso.
Pregunté a
otras mamas y me recomendaron que le untara un bálsamo gengival cuando le
doliera. Le aliviaba pero al rato le dolían de nuevo, supongo que
se la tragaba y pasaba el efecto así que consulté al pediatra y me comentó que
esas cremas eran peor porque endurecían las encías y que le comprara mordedores.
Luego analizando en casa, nos pensamos que algo de cierto tenía que haber,
puesto que Oli llevaba semanas con los dientes asomando sin terminar de
salir.
Entonces decidimos
dejar la crema por unos días y fuimos a una tienda de bebés a preguntar
por los dichosos mordedores. Le compramos uno que parecía una nave
espacial, con luces y sonido, muy guay como juguete pero pesado para coger con
sus pequeñas manitas, otro con forma de mano que trae agua dentro que al poner
en el refrigerador se congela y les alivia el frío. Pues no le
gustó, la mano era más grande que la suya, era incómodo para él
meterlo en su boquita. También un aro del que colgaban unas frutas de
goma planas, lo vi intentar rascarse con eso pero seguían siendo grandes.
Al final lo vi coger la punta de un muñeco del baño que tenía forma de
caballito de mar.
Total que ya
desesperados decidimos probar darle una pequeña dosis de apiretal si lloraba
mucho o ponerle poca crema si babeaba o se rascaba solamente. Por
supuesto con su respectiva canción "vamos a esperar que haga efecto la
crema, vamos a esperar que haga efecto la crema".
Funcionó,
a las dos semanas lucía orgulloso un precioso filete blanco en la parte de
arriba de su encía. De ahí en adelante han salido como churros, hoy en día
tiene todos los dientes y le están terminando de salir cuatro muelas, pero ha
sido un laaaargo camino, por les cuento lo relevante:
* las
cremas son buenas, pero al principio es mejor limitar el uso. Yo incluso noté
que si le ponía un poco en el paladar y la parte de atrás de la lengua,
le iba mejor, porque le adormecía toda la boca
* los
mordedores me parecen un fiasco, los productores de estos trastos se han
esmerado más en innovar con el material y en crear un juguete atractivo para
los papás, que en diseñar una forma y peso adecuados para los
bebés. Después de nuestra experiencia me dediqué a ver en cada
tienda de bebé y aún no he encontrado ninguno que tenga el tamaño y la
forma que quepa en la mano y la boca de un bebé de 4 o 5 meses.
Será que nadie les ha contado que aunque los dientes salen más
tarde, molestan desde muy temprano? Oli se ha aliviado más mordiendo las
orejitas de su mejor amigo el dudu y con unas galletitas de la marca Milupa.
* el apiretal sólo
es recomendable en caso de mucho dolor o fiebre. La idea no es dejarlo sufrir
pero tampoco como tenerlo de placebo porque el cuerpo se hace auto
inmune, y cuando de verdad lo requiera ya no será efectivo.
* los bebés no
son malcriados, esa no es su naturaleza, cuando lloran y piden
brazos es porque se sienten mal y es su forma de expresarlo. Y digo esto porque
el tema dental los pone de muy mal humor, irritables, lloricas, y he visto
padres diciendo "está con una perreta" y no se percatan del chorro de
baba que le cuelga al crío. Como siempre la paciencia, el respeto
por ese ser y el amor son el mejor alivio.
Brócoli ... por la noche no, por favor
Anoche cenamos brócoli. Mala idea, muy mala.
Si de algo debemos estar agradecidos es de que el bichito come fenomenal. Y excepto el puré de patatas come de todo, hasta acelgas, cebollas, cualquier vegetal, verdura, fruta, le gusta mucho, lo cual es muy raro en niños pequeños y nosotros padres orgullosisimooos lo contamos con un ego de satisfacción. (¿para qué fingir que uno no siente orgullo de las cosas que hace bien su hijo?)
Lo cierto es que había probado el brócoli y le había encantado, se ve en su cara que realmente disfruta comerlo, y por eso anoche le di con unas tiras de pollo. Se lo comió todo, jugó con los arbolitos, se lo pasó bien. Acto seguido, jugamos un ratito, vimos algo en la tv, a bañarse y a dormir... o eso creímos...
Maaadre mía, lo de que esta pequeña verdurilla inocente causa gases no es fantasía. Oli pasó toda la noche llorando, sacudiendo la barriga, supongo que intentando sacar la ventolera, pero entredormido es más difícil para ellos... Nada lo ayudaba, ni mimos, ni canciones, ni estar en la cama de nosotros, nada!!
Me puse a darle masajes, como cuando tenía 3 meses y sufrió de cólicos, y lloraba intensamente, era dolor lo que sentía, hasta que por fiiiiiiiiiinnnnnnn, POOOoooOOOffFFFFfff!! Salió el cohete. inmediatamente se durmió, el pobre cayó rendido de tanto luchar toda la noche con ese espanto.
A todas estas eran las 6.50 am y nosotros destruídos.
Conclusión, por muy orgullosa que esté de mi bicho comeverduras, debo tener cuidado con ciertos eneamiguitos por la noche.
Nuestro huerto
Hemos plantado semillas juntos. Disfrutamos juguetear con la tierra y la naturaleza.
Llegó la primavera y el renacer de las plantas es impresionante e inspirador. Yo que vengo de un país tropical donde todo es igual todo el año aún me sorprenden estos ciclos de vida.
Como disponemos de una pequeña terraza que estaba llena de hierbas malas, me entusiasmó la idea de sembrar algo mas que césped. Así que fuimos a la tienda compramos unas semillas y armamos este germinador.
Debo confesar que no tenía idea del lío y la responsabilidad en la que me estaba metiendo por tres cosas:
Uno: un huerto requiere de tiempo y yo que vivo quejándome de que no tengo de eso, casi me he llegado a arrepentir.
Dos: además de tiempo se requiere un conocimiento básico que está bastante disponible en la red, pero he tenido que sentarme a leerlo.
Tres: hacerlo con un pequeño de 18 meses ha sido un reto, porque como era de esperarse, quiere tocar, regar, y jugar con las plantitas. El pobre se ha llevado unos cuantos regaños por sacar las plantas de los maceteros. He tenido que explicarle mil veces, que las plantas comen tierra y si se sacan de ahí se ponen tristes. Entonces pone morrito y deja de hacerlo.
A veces queremos compartirlo todo con él y no nos damos cuenta de que por muy espabilado que Oli es, sigue siendo un bebé.
Les dejo este collage de fotos de cómo empezó y como va.
El juego de Bowling
El otro día en una máquina compré unos yogures nuevos que vienen en unas botellitas muy molonas. Parecen pines de bowling. Como me gustaron tanto, se me ocurrió que podía construirle un juego divertido a Oli con ellas y estuve varios días tomándolos. Fue divertido ver las caras de las personas que me veían tomar el yogur y guardar la botella en el bolso, jajajaja, pero valió la pena.
Primero que nada les quité las etiquetas, los lavé y herví un poco para sacarle cualquier resto de yogur y posibles bacterias.


En un principio había pensando pintarlos por fuera, pero conociendo a mi pequeño, lo más probable era que se lo llevara a la boca, así que se probé pintarlas desde adentro.
Le tiramos hilos de pintura acrílica de varios colores contrastantes y los sellamos con cinta de pintor para que no se la comiera o se volcara mientras se secaban.
Una vez seco, les retiré la cinta y les fijé las tapas con pistola de silicona. Quedaron estupendas y Oli se entretiene bastante jugando "al boli".
Plastilina Casera... y ... comestible !!!
Jugar con masas es un buen ejercicio de motricidad fina. En casa tengo Fimo, es una masa polimérica que se usa en manualidades para hacer muchas cosas. Se moldea la pieza, se hornea en casa y tienes un producto con un acabado fenomenal.
Trabajando con esta masa, le di a Oli un trozo para que jugara a "hacer bolitas como mamá", pero por supuesto que no es adecuada para bebés que aún se meten todo a la boca, como el mío. Pasé todo el rato diciéndole "a la boca no"... él ni caso, quería probar qué era eso.
Por eso me di a la tarea de buscar en Internet una de esas recetas de Plastilina Casera, que hay en muchos blogs y básicamente son todas muy parecidas: harina, sal, agua hirviendo, aceite vegetal, colorantes alimentarios. Las proporciones varían un poco entre receta y receta.
En alguna le ponían "cremor tártaro". Yo le puse polvo Royal no es lo mismo, pero sí lo lleva entre sus ingredientes así que tiré de lo que tenía. Igual la idea no era crear un esponjoso pastel, sino una masita para que el niño jugara.
En otra recomendaba ponerle unas gotas de glicerina para darle brillo a la masa, cosa que no hice porque lo que realmente me interesaba era que el bichito la "degustara" sin peligro.
Y en otro blog leí que habían usado aceite de bebé.. y eso para niños más grande quedaría genial, pero tan "incomible" como lo de la glicerina, así que lo descarté.
1 taza de harina de uso corriente
1/4 taza de sal
3/4 taza de agua hirviendo
2 cdas de aceite de girasol.
1 cda de Polvo Royal.
Colorantes vegetales
Para hacerla, muy fácil, se unen todos los ingredientes secos en un bol, luego se le agrega el agua y el aceite, y se bate hasta hacer una masa homogénea. Se separa en cacitos y se le agrega las tintas, removiendo hasta unificar los colores.
Luego viene el amasado, aquí tuve mis dudas porque en algunas recetas indicaban que se dejara enfriar y luego se amasara tal cual como galletas, y en otras que se cociera todo en una olla de teflón hasta formar la bola y luego se terminara de dar el punto en la mesa. Por eso experimenté de las dos formas. Les cuento los resultados:
Las bolitas roja y Azul, las amasé sin cocinar, como había quedado la masa pegostosa debí ponerle un poco más de harina y amasar. Pero el resultado quedó con una textura suave y agradable.
Las bolitas amarilla, verde y naranja, las cociné y fue cuestión de ponerlas en la olla y en 5 segundos se hizo la masa, las llevé a la mesa, les terminé de amasar y quedaron bien de elasticidad, pero su consistencia era un poco más grumosa.
Por un lado al frío es más suave, pero debe trabajarse un poco más la masa. Por otro lado con el calor se hace más rápido y está "cocinada" la harina. Pero al final ambos métodos están guay.
A ver que tal les va a uds. cocinando plastilina !!
Luego viene el amasado, aquí tuve mis dudas porque en algunas recetas indicaban que se dejara enfriar y luego se amasara tal cual como galletas, y en otras que se cociera todo en una olla de teflón hasta formar la bola y luego se terminara de dar el punto en la mesa. Por eso experimenté de las dos formas. Les cuento los resultados:
Las bolitas roja y Azul, las amasé sin cocinar, como había quedado la masa pegostosa debí ponerle un poco más de harina y amasar. Pero el resultado quedó con una textura suave y agradable.
Las bolitas amarilla, verde y naranja, las cociné y fue cuestión de ponerlas en la olla y en 5 segundos se hizo la masa, las llevé a la mesa, les terminé de amasar y quedaron bien de elasticidad, pero su consistencia era un poco más grumosa.
Por un lado al frío es más suave, pero debe trabajarse un poco más la masa. Por otro lado con el calor se hace más rápido y está "cocinada" la harina. Pero al final ambos métodos están guay.
A ver que tal les va a uds. cocinando plastilina !!
Soy un bebé feliz, feliz feliz
Todos los padres deseamos que nuestros hijos sean felices, pero algunas veces se nos olvida y los exponemos a los deseos de nuestro ego. Intentamos que no sufran, pero en el esfuerzo, sin darnos cuenta, no les dejamos ser ellos mismos. Creemos que no se harán daño si les enseñamos de nuestras experiencias pero ellos deben caminar su propio camino, con sus propias piedras.
Por eso se lo dejé pintado en ese cuadro , se lo canté en la barriga y se lo canto cada vez que puedo: "Soy un bebé feliz, feliz, feliz, soy un bebé feliz feliz, feliz", para que nunca se nos olvide a ninguno de los dos. Él lo agradece sonriendo y aplaudiendo con los ojos echando chispas de verdadera felicidad.





















